A les compañeres del Frente de Izquierda, vemos, desde el FROP, necesaria estas líneas a propósito de las reiteradas críticas que militantes de éste Frente realizan a nuestra organización, iniciativas y/o militantes.

Buscamos que las mismas sean un aporte al debate en pos de sumar a la mejora de nuestros espacios organizativos y, por ende, subir el piso de discusión de la militancia en nuestra Provincia. Creemos que, solo de ésta forma estamos sumando al proyecto emancipatorio de nuestro pueblo, más que un enfrentamiento bizarro, como Uds. lo han planteado.

En este sentido queremos comenzar haciendo memoria respecto de cómo construimos nuestra línea política, que atraviesa un sinnúmero de reflexiones, discusiones, y es madurada en la práctica, con responsabilidad política.

Las razones de la existencia de nuestra organización tienen que ver con la falta de contención por parte de la dirigencia Argentina, en general, y riojana en particular a las necesidades del pueblo.

Al igual que cientos de organizaciones que aún hoy tienen su incidencia en todas las latitudes de nuestro País, y Latinoamérica –y el mundo también- el FROP se yergue como espacio alternativo a las estructuras tradicionales de ejercicio político que, al menos en Argentina, ante la gran crisis del 2001, el derrumbe de las instituciones, no estuvieron a la altura de las circunstancias para dar respuesta a la gran movilización del pueblo. Es así que estructuras como el PJ volvieron a tener la iniciativa, y a contener ese caudal de energías populares.  

Como militantes, y como organización, nacemos del que se “vayan todos”, del autonomismo, de la falta credibilidad.

Es por ello que, a lo largo del tiempo, nuestra militancia ha llevado adelante iniciativas de intervención en un sin número de espacios con la sola intención de tener una incidencia más general, y hacia el conjunto de la sociedad, que no represente sólo a una minoría “intelectual” o “pura” ideológicamente, sino más bien real y cotidiana, guiada por banderas, principios y formas de las cuales estamos convencides que son necesarias para la construcción de una real emancipación.

Así hemos abonado en la construcción y debate dentro de las asambleas contra la megaminería, en espacios de organización de arte y cultura alternativas, contra-hegemónicos, y antirepresivos.

El nacimiento del FROP surge como una necesidad a partir de los objetivos que nos fundamentan que están basados en la transformación necesaria, urgente y posible de la realidad de nuestra Provincia. El desarrollo de esta transformación posee dos ejes de análisis. El entorno político de La Rioja, es decir la influencia en este proceso de transformación del devenir político nacional, latinoamericano y mundial, y por supuesto, lo propio, La Rioja en sí misma. Estos ejes se complementan pero a nuestro criterio, en función del análisis histórico de las fuerzas productivas en La Rioja, y deben tener enfoques políticos particulares.

En este marco nos insertamos en el sector productivo cooperativo, en el sector productivo rural, en el gremial estatal y últimamente estamos desarrollando trabajo territorial.  

Es por ello también que los espacios más recientes en los que hemos abonado, y en los cuales hemos asentados las bases materiales de nuestra plataforma e iniciativa política, han sido las unidades productivas en el marco de la autogestión, constituidas en cooperativas. Dichas herramientas han dado un debate abierto  en la Provincia frente a la falta de autonomía económico-productiva, y política.

Estos espacios vienen siendo la base material desde las cuales hemos dado un debate de sentido hacia dónde transitar en una sociedad cuya clase política, su dirigencia, no ha desarrollado medios de producción, sino más bien ha abonado en la construcción de un Estado semi-feudal, corroído por la corrupción, el acomodo, los doble apellidos, profundamente conservador y patriarcal; donde las estructuras productivas (que aún quedan) están completamente devastadas, y por lo tanto la conformación de un sujeto de naturaleza transformadora, se vuelve cada vez más difuso.

Nuestro esfuerzo más importante ha sido constituir bases materiales para erguir las herramientas necesarias que, más que con retórica, se sostengan con coherencia y referencia, construir con el  ejemplo, para alcanzar una sociedad más equitativa e igualitaria, de mayor contención para nuestro pueblo por dónde transitar hacia la emancipación.

También en este transitar fuimos asumiendo que las vías en este momento histórico y contexto latinoamericano, y mundial, son las instancias institucionales canalizadas vía electoral: la disputa de los espacios de gobierno, de gestión, en tránsito por la disputa de poder real. Es por esto que en esta última etapa,  nuestra organización no solamente transita en la construcción de una herramienta político- electoral, sino que lleva adelante acciones de alianza, debate y discusión con instancias nacionales, que permitieran el nacimiento de una identidad más homogénea en pos de escenarios más propicios para la batalla electoral.

Nunca, en la historia de nuestro transitar, hemos construido a nuestres referentes o nuestra línea política, en banderas de fetiches, o hemos confundido los instrumentos con los medios, tanto es así que con profunda conciencia democrática accedimos a los pedidos de varios partidos de izquierda para sumar afiliaciones para que no caigan sus personerías o fiscalizando elecciones para superar los pisos proscriptivos que impone el sistema electoral de los partidos feudales.

El desvelo que nos convoca es transformar nuestra realidad, hacerla más equitativa, donde quien tenga el poder real sea el pueblo, enriquecer la participación y conciencia de nuestra comunidad, no ser la izquierda del sistema.

Es en este marco, que nos vemos en la necesidad de abrir un debate, con el Frente de Izquierda, que critica nuestro accionar, en relación a ¿Cuáles son las razones por las que nos organizamos, o generamos instancias partidarias, o construimos organizaciones políticas?; ¿Cuáles son los objetivos que nos guían? ¿Buscamos una incidencia real en nuestra comunidad?; ¿Existe la distinción de herramientas y fines en relación a los partidos políticos que nos acusan o cuestionan?;  ¿Cuál es la tarea que han tenido durante estos años los partidos, particularmente los que se adjudican la revolución como propiedad, o la pureza de sus compromiso?; ¿Cuál es el arraigo que tiene su línea en la realidad cotidiana de nuestro pueblo?; ¿Cuál es la responsabilidad histórica que han tenido en nuestro país y en particular en nuestra Provincia?; ¿Cuáles son las principales aportes que han hecho, y que den un marco de justificación al rol que han desarrollado en el País y en esta Provincia?; ¿Cuál es el balance que realizan, o cuáles son las instancias de cuestionamiento y autocrítica que construyen en pos de buscar  aportar en la vida social de nuestra Provincia?.

Queremos dar un debate sincero, honesto intelectualmente, respetuoso, con la intención real de mejorar las herramientas políticas, populares, que puedan alcanzar el valor necesario para la transformación de nuestro cotidiano, no solo ser la izquierda del sistema, sino transformar el medio en el que vivimos.